¡Toca conciliar!

Hay momentos en los que todo se junta y cuando tienes hijos todo se complica el doble. Hemos comenzado el año con un esguince, varios catarros, gripes o lo que sea y algunas otras cuestiones añadidas que hacen que todo se complique un poquito más. Y entonces llega el momento en que se acaban las vacaciones y toca conciliar todo y me planto delante de la agenda con horarios de médicos, trabajo, guardería… y cuando ya lo tienes todo cuadrado, chiquitin se pone con gripazo y hay que volver hacer virguerias para salir del paso.

De normal nos apañamos bastante bien porque va a guarde, por lo tanto solo necesitamos un poco de ayuda para llevar al peque a la guarde. Sin embargo cuando esa ayuda no está y se junta que el peque esta malito y no hay nadie con quien dejarlo es cuando empiezas a ver todo un poco oscuro y toca pedir fiesta en el trabajo, primero uno, después el otro y así hasta que el virus decide desaparecer (o más bien cambiarse a ocupar a otro ser humano).

Vamos, que conciliar no es fácil, de hecho creo que es otra de las cosas más complicadas cuando ambos padres trabajan o se juntan varios imprevistos a la vez.

Desde que soy madre he ido comprendiendo compartimientos de los padres del cole que antes no toleraba. Este es uno de ellos. Siempre me ha parecido fatal que los padres “chuten” con Dalsy a los niños y los manden al colegio como si aquí no pasa nada y luego cuando se les pasa el efecto de la medicación les suba la fiebre y tengas que oírte un “Que raro, esta mañana estaba bien” mientras El niño inocente te dice que su mamá le ha dado la medicina naranja porque estaba malito. Sigo sin compartir este tipo de mentiras (que ejemplo damos a nuestros hijos) sin embargo, puedo llegar a comprender a aquellos padres, ambos trabajadores, que sin ningún tipo de ayuda manden a la desesperada con un poco de medicación a los niños al colegio deseando y suplicando que no suba más la fiebre porque no les quedan días de vacaciones por coger. Pero con la verdad, los profesores podemos llegar a comprender determinadas situaciones. Aun con todo, como padres tenéis que comprender  que no se pueden llevar al colegio malitos por varias razones:

– Terminamos contagiandonos todos, por lo que se forma una rueda difícil de salir.

– El niño no está en condiciones de estar en una silla trabajando, para colmo, si la profesora no sabe que está pachucho y medicado le “exigirá” trabajar, concentrarse y el pobre lo pasara fatal. Por otro lado, si sabemos la situación podemos controlar si empeora o ponerle una colchoneta para que descanse y se encuentre lo mejor posible. Aunque sigo insistiendo que esto debe ser una opción desesperado para momentos en los que no hay más remedio.

En conclusión, conciliar no es fácil cuando se juntan varios factores a la vez. ¿Algún truco, experiencia sobre momentos de horror para conciliar?

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2 comentarios sobre “¡Toca conciliar!

  1. Un tema complicado, hoy mismo hablaba de eso con otras madres porque mi hija esta enferma y no ha ido a la guarde en toda la semana. Yo vuelvo a decir que la solución pasa por normalizar el tema de la conciliación, que si tenemos que quedarnos en casa para cuidar de nuestros hijos se vea como algo normal y no nos señalen con el dedo por ello. Un beso

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